
Cuando pensamos en Islandia es fácil que nos vengan a la cabeza las mismas imágenes: grandes cascadas, playas de arena negra, glaciares, volcanes, géiseres, lagunas termales y, si tenemos suerte, una aurora boreal bailando sobre nuestras cabezas.
Pero hay otra Islandia.
El Senderismo en Islandia
Una Islandia que no se descubre desde la ventanilla del coche ni bajándose cinco minutos para hacer una fotografía. Una Islandia que aparece cuando nos ponemos las botas, echamos la mochila al hombro y empezamos a caminar.
Porque Islandia es también un magnífico destino para el senderismo, y probablemente sea una de las mejores formas de comprender la enorme variedad de paisajes de la isla.

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Islandia se entiende mejor caminando
Una de las grandes particularidades de Islandia es la extraordinaria concentración de paisajes diferentes en un territorio relativamente pequeño. En una misma jornada podemos pasar junto a una cascada, atravesar un campo de lava, caminar bajo las laderas de un volcán o acercarnos a un glaciar.
El paisaje cambia constantemente.
Y hacerlo a pie permite descubrir detalles que muchas veces pasan desapercibidos durante un viaje convencional: el contraste de los colores en las zonas geotérmicas, el sonido de un río glaciar, la vegetación que consigue colonizar los terrenos volcánicos o la inmensidad de las Tierras Altas.
El senderismo oficial de Islandia incluye desde excursiones cortas hasta grandes travesías. Visit Iceland destaca, entre otras zonas, Landmannalaugar, uno de los grandes territorios de montaña del país, famoso por sus paisajes volcánicos y sus características montañas multicolores.
Pero Landmannalaugar es solo una puerta de entrada.
Del paseo sencillo a la auténtica aventura
Y aquí está una de las grandes ventajas de plantear un viaje a Islandia pensando también en el senderismo: no hace falta ser un montañero experimentado para disfrutar del país a pie.
Hay excursiones relativamente sencillas que permiten introducirse en los paisajes islandeses sin convertir el viaje en una aventura deportiva. Y también existen recorridos mucho más exigentes, especialmente en las Tierras Altas y en las grandes rutas de trekking.
La dificultad, por tanto, puede adaptarse a cada viajero.
Eso permite que un viaje a Islandia pueda combinar días de carretera y visitas a los grandes atractivos del país con jornadas en las que el objetivo sea simplemente caminar.
Y esa combinación nos parece especialmente interesante.
Porque después de visitar una gran cascada o contemplar un glaciar, cambiar el ritmo y pasar unas horas caminando por un paisaje prácticamente vacío puede transformar completamente la experiencia.

Más allá de los imprescindibles
Uno de los problemas de cualquier viaje a un destino tan espectacular como Islandia es que resulta tentador intentar verlo absolutamente todo.
La famosa Ring Road, las cascadas del sur, las playas negras, los glaciares, Jökulsárlón, el Círculo Dorado…
Todo merece una visita.
Pero Islandia tiene mucho más.
Precisamente por eso, una de las características de los viajes diseñados por ComeTrips es combinar los lugares imprescindibles con otros rincones menos transitados. La agencia está especializada en Islandia y lleva años recorriendo el país en diferentes épocas del año, diseñando itinerarios que se adaptan a los intereses y al ritmo de cada viajero.
En sus propuestas se puede dar más peso al senderismo y seleccionar excursiones de diferentes dificultades, de manera que el viaje no consista únicamente en conducir de un punto turístico al siguiente.
Y eso abre muchas posibilidades.

Un viaje para caminar, pero también para disfrutar
No todos los días tienen que ser una gran jornada de montaña.
De hecho, probablemente sea mejor no plantearlo así.
Islandia invita a mezclar experiencias. Una mañana podemos realizar una ruta a pie y por la tarde relajarnos en una piscina termal. Otro día podemos recorrer kilómetros por carretera entre paisajes volcánicos y terminar caminando hasta una cascada.
También podemos dedicar una jornada completa a una ruta de trekking y al día siguiente hacer una etapa más tranquila.
Ese equilibrio es especialmente importante cuando hablamos de un viaje por libre.
ComeTrips plantea sus viajes a Islandia de forma personalizada, adaptando el itinerario a factores como la época del año, el número de días disponibles, el ritmo de viaje y las actividades que interesan a cada viajero. Sus propuestas actuales incluyen viajes de 8, 11 y 14 días, pero los itinerarios se pueden personalizar.

Y aquí aparece una cuestión importante: el tiempo
Si hay algo que ningún amante de la montaña debería olvidar en Islandia es que el paisaje puede cambiar mucho más rápido de lo que estamos acostumbrados.
No debemos dejarnos engañar por un cielo despejado al comenzar una ruta.
SafeTravel, la fuente oficial islandesa para la seguridad de los viajeros, recomienda consultar las condiciones meteorológicas y actualizar la información durante la jornada. También aconseja llevar ropa impermeable y cortavientos incluso en excursiones cortas, además de GPS, mapa o mapas offline para rutas más largas.
Y hay otro elemento que sorprende especialmente a quienes llegan por primera vez: los ríos.
En determinadas rutas es necesario vadear cursos de agua y SafeTravel advierte que algunos pueden presentar corrientes fuertes. No todos los puntos son adecuados para cruzar y las condiciones pueden variar.
Por eso Islandia no es un destino en el que convenga improvisar demasiado.
La ventaja de viajar con un itinerario bien pensado
Una buena planificación puede marcar una diferencia enorme.
No se trata únicamente de decidir qué lugares visitar. Hay que tener en cuenta las distancias, las horas de luz, el estado de las carreteras, la meteorología, la época del año y el tiempo necesario para realizar cada actividad.
ComeTrips trabaja precisamente sobre esa planificación. La agencia diseña itinerarios personalizados y proporciona a sus viajeros un libro de ruta con información detallada sobre cada jornada, incluyendo visitas, distancias y recomendaciones. También adapta el viaje según la temporada y las actividades que quiera realizar cada persona.
Para quien quiere descubrir Islandia caminando, esto puede ser especialmente interesante: no se trata simplemente de añadir una ruta a un viaje ya diseñado, sino de construir el recorrido teniendo en cuenta que el senderismo forma parte importante de la experiencia.

Islandia tiene otra cara
Quizá esa sea la mejor manera de resumirlo.
Islandia no es solamente la cascada que aparece en todas las fotografías, la playa negra que hemos visto cientos de veces en Instagram o el glaciar al que llegamos en coche.
También es caminar durante horas sin encontrar a nadie.
Es sentir el viento mientras cruzamos un paisaje volcánico.
Es descubrir un valle al doblar un sendero.
Es sentarse frente a una cascada después de una caminata.
Es terminar una jornada de montaña y meterse después en una piscina de agua caliente mientras el paisaje islandés se extiende alrededor.
Y, sobre todo, es descubrir que detrás de los grandes imprescindibles existe un país mucho más amplio.
Para los amantes del senderismo, Islandia puede ser mucho más que un viaje. Puede convertirse en una auténtica aventura a pie.
Si estás pensando en viajar a Islandia y quieres que el senderismo tenga un papel protagonista, ComeTrips está especializada en diseñar este tipo de viajes a medida, combinando los grandes paisajes islandeses con rutas adaptadas al nivel y a los intereses de cada viajero.
Porque hay una Islandia que se visita, y hay otra que se camina.