
En Atrochando.com llevamos años recorriendo el mundo mochila al hombro, perdiéndonos por calles desconocidas y descubriendo rincones que no siempre aparecen en las guías. Y si hay una región que despierta pasiones entre los viajeros españoles, esa es sin duda América Latina. Países como México, Argentina, Cuba o República Dominicana llevan décadas liderando el turismo internacional, pero cada vez son más los aventureros que ponen el foco en destinos como Perú, Colombia, Chile o Brasil, atraídos por su diversidad cultural, natural y gastronómica.
Viajar seguro en América Latina
Desde España, miles de viajeros miran cada año hacia Centroamérica y Sudamérica cuando llegan las vacaciones. Sin embargo, junto a la ilusión por el viaje, surge una pregunta muy habitual: ¿cómo viajar por América Latina de forma segura y tranquila? La respuesta no pasa por el miedo ni por renunciar a la aventura, sino por hacerlo con cabeza, planificación y el respaldo adecuado. En este sentido, los asesores del seguro RACC comparten una serie de recomendaciones prácticas que encajan perfectamente con nuestra forma de viajar.

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Seguro de viaje y salud: un imprescindible
Si hay algo que repetimos siempre en Atrochando es que viajar sin seguro hoy en día no tiene ningún sentido. Contar con un buen seguro de viaje y salud debería ser casi obligatorio para cualquier viajero, especialmente cuando se sale de España y de Europa.
Un seguro de viaje cubre situaciones que pueden complicar seriamente una escapada: cancelaciones de vuelos, retrasos importantes, pérdida o robo de equipaje o incluso la anulación del viaje por causas justificadas, como el fallecimiento de un familiar. Todo esto se traduce en tranquilidad logística y, sobre todo, económica.
Pero si hay una cobertura realmente clave cuando viajamos por América Latina es la sanitaria. La Seguridad Social española no cubre la atención médica fuera de Europa, y una simple visita a urgencias puede convertirse en una factura desorbitada. Una caída, una intoxicación alimentaria, una apendicitis o cualquier accidente inesperado pueden suponer un problema serio si no se cuenta con respaldo. Con un seguro como el de RACC, estas preocupaciones desaparecen y puedes centrarte en disfrutar del viaje.

Programar la ruta: improvisar sí, pero con límites
Nos encanta improvisar, cambiar planes sobre la marcha y dejarnos llevar por lo que recomiendan otros viajeros. Pero en muchos países de América Latina conviene combinar la improvisación con una planificación mínima.
Siempre que sea posible, merece la pena llevar contratado con antelación el transporte principal y hacerlo con compañías oficiales y de reconocido prestigio. Lo mismo ocurre con los alojamientos: llegar sin nada reservado puede funcionar en algunos destinos, pero también aumenta la vulnerabilidad ante estafas o precios abusivos. Tener al menos las primeras noches cerradas aporta una seguridad extra y facilita mucho el aterrizaje en el país.
Elevar la precaución sin dejar de disfrutar
España y gran parte de Europa son zonas muy seguras, y eso hace que viajemos con una sensación de confianza constante. En América Latina, los índices de criminalidad pueden ser más elevados en determinadas áreas, y conviene ajustar nuestra forma de movernos.
No se trata de viajar con miedo, sino de aplicar el sentido común: evitar desplazamientos nocturnos innecesarios, no caminar solo de madrugada por barrios desconocidos y estar atento al entorno. Valorar cada situación, observar cómo se comporta la gente local y adaptarnos a ello reduce enormemente el riesgo de robos o atracos.
Comunica tu ruta a alguien de confianza
Planificar el viaje también sirve para algo fundamental: comunicar tu itinerario a un familiar o persona de confianza que no viaje contigo. Dejar constancia de las rutas previstas, alojamientos o fechas aproximadas permite que, en caso de emergencia o pérdida de contacto, esa persona pueda alertar a las autoridades y facilitar mucho las gestiones.
Viajar por América Latina es una experiencia increíble, llena de contrastes, paisajes inolvidables y personas extraordinarias. Siguiendo estos consejos y contando con el respaldo de un buen seguro de viaje como el de RACC, podrás recorrer el continente con la tranquilidad de saber que todo está previsto y que, pase lo que pase, no viajas solo. En Atrochando lo tenemos claro: la aventura se disfruta mucho más cuando está bien protegida.
