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Atrochando

Aludes y rescates agónicos en Guadarrama y Moncayo

enero 26, 2026
Aludes y rescates agónicos en Guadarrama y Moncayo

La montaña avisa… y no perdona: rescates extremos, aludes y seis horas luchando por una vida

Cuando un error se paga caro en la montaña

La montaña no entiende de excusas, ni de confianza excesiva, ni de “solo será un momento”. En apenas unos días, dos nuevos incidentes graves —uno en la Sierra de Guadarrama y otro en el Moncayo— han vuelto a poner sobre la mesa una realidad incómoda: el riesgo está disparado y muchos siguen ignorándolo.

Uno de los rescates más duros se vivió en la zona de Siete Picos, donde un esquiador que descendía fuera de pista terminó gravemente herido tras impactar violentamente contra una roca. La evacuación no fue rápida ni sencilla: seis horas de intervención, con el GREIM de la Guardia Civil al frente, apoyado por Cruz Roja y el personal de la estación de Navacerrada.

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Seis horas para sacar a un herido de la montaña

El accidente se produjo al abandonar el trazado señalizado. El golpe fue seco, brutal. Los equipos de rescate sospecharon desde el primer momento fracturas en varias costillas, lo que obligó a inmovilizar al esquiador y extremar cada movimiento. En montaña, un mal gesto puede convertir una lesión grave en una tragedia.

La complejidad del terreno, la dificultad del descenso fuera de pista y la necesidad de proteger al herido al máximo hicieron que la operación se alargara durante horas. Seis horas en condiciones invernales, seis horas de trabajo milimétrico para evitar que el rescate empeorara la situación médica del accidentado.

El esquiador fue finalmente evacuado y quedó bajo observación médica. Vivo. Pero el margen fue mínimo.

Seguridad y Montaña

El Moncayo vuelve a golpear: alud y un herido más

Mientras tanto, en Aragón, la montaña volvió a mostrar su cara más imprevisible. Tres montañeros fueron sorprendidos por un alud en el Circo de San Miguel, en el Moncayo. Dos lograron salir ilesos. El tercero no tuvo la misma suerte y tuvo que ser trasladado a un centro sanitario tras ser arrastrado por la nieve.

El aviso saltó a las 12:00 horas y activó un operativo con bomberos de Tarazona y Ejea, Guardia Civil y sanitarios del 061. Todo ello en una jornada en la que el Gobierno de Aragón había advertido de riesgo altísimo de aludes, pidiendo expresamente no realizar actividades fuera de pista ni esquí de montaña.

No era una recomendación. Era una advertencia clara.

Cinco muertos en un mes: la estadística que nadie quiere leer

Este último alud no dejó víctimas mortales, pero el contexto es demoledor:
Cinco personas han muerto en menos de un mes por avalanchas en la montaña aragonesa.

El caso más reciente fue el de un snowboarder en Cerler, en el barranco de Puimestre. Antes, tres montañeros expertos fallecieron atrapados por una avalancha a finales de diciembre. Gente preparada. Gente con experiencia. Gente que también se equivocó… o se vio superada.

Aludes y rescates agónicos en Guadarrama y Moncayo

No es mala suerte: es falta de decisiones correctas

Lo repetimos hasta el cansancio, porque lo vemos cada temporada:

  • Salir fuera de pista sin evaluar condiciones
  • Ignorar boletines de peligro de aludes
  • No llevar material básico de seguridad
  • Pensar que “hoy no pasará nada”

La mayoría de los accidentes no son imprevisibles. Son evitables.

Si vas a moverte por terreno nevado, saber cómo actuar en un alud puede marcar la diferencia entre vivir o no contarlo.

👉 “Cómo actuar en un alud de nieve: guía completa” explicamos con detalle qué hacer antes, durante y después de una avalancha, qué material es imprescindible y por qué improvisar no es una opción.

La montaña no necesita más héroes, necesita más respeto

Cada rescate moviliza recursos, pone en riesgo a profesionales y deja claro un mensaje: la montaña no perdona la imprudencia. No entiende de likes, ni de retos personales, ni de prisas.

Disfrútala. Explórala. Ámala.
Pero prepárate, infórmate y renuncia cuando toque.
Porque volver a casa siempre debería ser parte del plan.