Subir al Monte Perdido

Un sueño que muchos tienen Subir al Monte Perdido, es un un reto que entraña peligros pero que podemos conseguir con el cuidado adecuado.

Os taremos la ruta invernal desde Goriz, pasando por el Lago Helado y la temida escupidera, por supuesto es una ascensión para gente iniciada y con resistencia física, pero seguro que la disfrutarás

Buzón del Monte Perdido 3.355 m.

Como subir al Monte Perdido

Subir al Monte Perdido es uno de esos retos que todo montañero de este país tiene ha cumplir.

Eso si, no es una montaña complicada por su vía normal, pero no esta exenta de peligro, sin duda es un punto negro del Pirineo y hay que extremar el cuidado en su escupidera mientras este nevada.

En verano sin nieve se trata de una pedrera infernal que nos hara sacar lo mejor de nosotros mismos para ascender, en invierno no hay que olvidar crampones piolet y casco, y saber hacer autodetención sin vacilar un segundo

Ficha técnica:

  • Dificultad: PD Poco Dificil
  • Altitud máxima: 3.355 mtrs.
  • Distancia: 20 km
  • Desnivel: 1.500 mtrs
  • Vía utilizada: Goritz Escupidera
  • Etapas: Dos / Aproximación / Ataque y regreso
  • Tiempos: 3 h aproximación / 4 ascensión
  • Material: Casco Piolet Crampones
  • Época Recomendada: Primavera
  • Niños: Yo no lo haría
  • Perro: No
  • Destacable: Cuidado en la Escupidera
  • Cartografía: Valle de Benasque 1:30.000. Editorial Alpina
  • PDF: Ruta Monte Perdido
  • Un track: Cilindro y Perdido
Refugio de Goriz

Relato de la Ascensión al Perdido

Descripción:

          Sin lugar a dudas esta es una de las montañas míticas del Pirineo, si bien su ascensión por la ruta normal que aquí presentamos no conlleva grandes dificultades técnicas, sí presenta cierto peligro dada la necesidad de atravesar la zona conocida como «la Escupidera», punto negro donde todos los años ocurren accidentes de gravedad.
Esta montaña da su nombre al Parque Natural, al menos en un cincuenta por ciento; así para realizar esta ruta nos adentraremos en el corazón del Parque Natural de Ordesa y Monte Perdido, donde la naturaleza presenta toda su belleza sea cual sea la época del año.

Monte Perdido
De camino a la Cola de Caballo

Aproximación:

Praderas de Ordesa:

Para llegar a las Praderas de Ordesa, punto de partida de la ruta, tendremos que tomar la carretera que nace en el oscense pueblo de Torla y, sin dejarla, atravesar la barrera del Parque Natural y continuar hasta el final, donde encontraremos unas construcciones y un aparcamiento de considerable dimensiones.
Durante los meses de mayor afluencia de público esta carretera está cortada al tráfico privado, teniendo por esto que tomar el autobús que parte de Torla para llegar al mismo punto.

Del coche a Cola de Caballo:

Una vez aparcado el coche o abandonado el autobús, comenzamos la aproximación propiamente dicha. Caminaremos adentrándonos en el valle dejando a nuestra espalda las instalaciones de las praderas y su aparcamiento. La ruta en un comienzo está bien marcada y con un cartel que indica la dirección a «La Cola de Caballo». El camino transcurre por una ancha pista que se adentra por un bosque manteniéndose más o menos cerca del río, en el cual podremos apreciar y disfrutar  varias cascadas.

Pasado el tramo de bosque la pista se estrecha convirtiéndose en senda, eso sí, bien marcada y habitualmente bastante transitada. La senda poco a poco deja de ascender de forma pronunciada y a las 2 horas más o menos nos ponemos a nivel; con el gran Circo de Soaso frente a nosotros, solo nos queda transitar hacia el fondo del valle por la senda para ver la impresionante cascada de «Cola de Caballo», destino de muchos de los visitantes de esta zona del Parque Natural.

Cola de Caballo ordesa
Cascada de Cola de Caballo

De Cola de Caballo al refugio de Goriz:

          Tras disfrutar de unos momentos junto a la belleza de esta cascada tendremos que continuar caminando, para ello cruzamos el puente que allí encontramos y se nos presenta una doble posibilidad en el camino. Podremos ascender por la pedrera que da acceso a las clavijas o por las zetas. Las zetas se toman para evitar la trepada de las clavijas pero se hace un poco más largo, estas zetas ascienden primero como si retrocediésemos en lo andado hasta aquí para terminar en la salida de las clavijas. El camino utilizado por nosotros fue el de las clavijas, casi desde el puente nos dirigimos hacia la pedrera (este día nevada), y una vez ascendida ésta, ayudados por las cadenas y clavijas, superamos un par de resaltes rocosos, que si bien son sencillos nos obligarán a mantener la atención y el cuidado.
Una vez superada esta pequeña prueba, y unidas ambas posibilidades del camino, continuamos en dirección oeste poco más de medio kilómetro por una llanura elevada con impresionantes vistas aéreas del valle. El sendero marcado hace alguna zeta, e incluso encontramos algún poste que indica el posible peligro de avalanchas; caminando a media ladera como una hora y media más, llegamos al refugio de Goriz.
Toda esta aproximación nos habrá costado entre tres y cuatro horas y media, según las condiciones tanto del medio como de nuestro estado físico.

Monte Perdido
Vistas del Cañón de Ordesa

Ascensión:

De Goriz al Lago Helado:

          Salimos del refugio de Goriz y ascendemos por unas sendas poco marcadas que se dirigen hacia el Este y con desnivel bastante fuerte, superando unas gradas herbosas que en invernal encontramos nevadas. Superadas estas gradas una zeta gira dirección este y al poco parece ponernos justo encima del refugio a unos 300 o 350 metros sobre éste. Una vez aquí unas grandes paredes de roca estarán a nuestra derecha y así las tendremos durante un buen rato en el que caminamos en dirección este. Ahora nos vemos dentro de una zona de grandes bloques de piedra, y los numerosos hitos nos conducen hasta el lugar donde tenemos el «Cilindro» a nuestra izquierda, el «Perdido» a la derecha y el «Lago helado» algo por debajo y frente a nosotros.

Monte Perdido
Superadas las Clavijas
Ascension
Camino del Lago Helado

Del Lago Helado a la Cumbre de Monte Perdido:

          Justo antes de descender al lago tenemos un pequeño collado donde podemos hacer una pausa y disfrutar de la imponente vista de la cumbre del Monte Perdido y de su escupidera.

          Una vez tomada conciencia de lo que es la «Escupidera», nos dirigimos por la cresta que tenemos a nuestra derecha dejando a la izquierda el lago helado; una vez terminada esta cresta continuamos a la izquierda para llegar a la gran pala de nieve en invierno y pedrera en verano que vimos desde abajo. Es el momento en el que nos adentramos en «la escupidera» y de aquí a «el hombro» y no hay lugar para los resbalones. Bien atentos y con el cuidado necesario ascendemos haciendo las zetas suficientes para superar la fuerte pendiente de casi 300 metros de desnivel. Ya superado este delicado tramo la cumbre se nos presenta a tiro de piedra, nos dirigimos a la derecha y superando el último desnivel llegamos a una de las cumbres más míticas e interesantes del Pirineo. Llegar hasta aquí nos llevará entre tres y cuatro horas y media más o menos.

Monte Perdido
Vistas de la escupidera desde el Cilindro
Cumbre de Monte Perdido
En la cumbre del Perdido

Descenso de Monte Perdido:

          El descenso lo podremos hacer deshaciendo el camino tomando las precauciones necesarias, y no olvidando que la escupidera es uno de los puntos negros del Pirineos donde más accidentes hay y de peores consecuencias.

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